martes, 18 de diciembre de 2012

GUIA PARA ALIVIAR EL DOLOR DE LAS ENFERMEDADES REUMÁTICAS



Vivir con ellas no tiene que limitar las actividades cotidianas si se sigue una terapia adecuada formada por una alimentación sana y la práctica de ejercicio físico adecuado.

Las enfermedades reumáticas engloban distintos procesos inflamatorios de las articulaciones, músculos, huesos, tendones y ligamentos que provocan dolor, limitación de su normal funcionamiento y deformación de las estructuras músculo esqueléticas en los peores casos.
Están asociadas al proceso de envejecimiento aunque su aparición se puede ralentizar a través de un estilo de vida saludable.

Entre las dolencias más comunes que causan el reuma están la artritis reumatoide y la artrosis. En la artritis el sistema inmunitario ataca a las propias articulaciones provocando su inflamación.
La artrosis se caracteriza por el desgaste de las superficies cartilaginosas de una o varias articulaciones. Es habitual en casi el 50% de los mayores de 50 años y llega hasta al 80% en los mayores de 60 y las articulaciones que se ven más afectadas son las rodillas, caderas y hombros.

BENEFICIOS DEL EJERCICIO.

Padecer enfermedades reumáticas obliga a limitar los esfuerzos físicos demasiado intensos como cargar objetos pesados, desempeñar actividades laborales que exigen movimientos que usan en exceso la articulación de forma repetitiva o realizar deportes de contacto.

Aún así, un ejercicio moderado acorde a la edad y la evolución de la enfermedad, como el caminar, montar en bici o nadar, contribuye a reducir el hinchazón y dolor, mejora la flexibilidad y alineación de las articulaciones y evita su rigidez, fortalece huesos, cartílagos y los músculos que rodean las articulaciones, mantiene el peso saludable y ayuda a reducir el esfuerzo que deben hacer las articulaciones que sostienen las caderas y rodillas.

EL PAPEL DE LA ALIMENTACIÓN.

Estas enfermedades se asocian a déficits de minerales como el magnesio, cobre o zinc y vitaminas como la A, E, D, B2 y los folatos.
Una dieta variada, con ausencia de alimentos inflamatorios y el uso cocciones ligeras suele provocar una mejoría notable en la calidad de vida del reumático al disminuir la inflamación.

ALIMENTOS ALIADOS.

ALIMENTOS RICOS EN GRASAS OMEGA-3.
Estas grasas reducen la inflamación de las articulaciones.
Las encontramos en los pescados azules como la sardina o el atún y en aceites vegetales como el de linaza, cánola, nuez, soja, germen de trigo y avellana.

FRUTAS, FRUTOS SECOS Y SEMILLAS.
Las frutas aportan antioxidantes que neutralizan el daño que los radicales libres ejercen sobre las articulaciones, los frutos secos vitamina E, selenio y calcio y las semillas de lino y sésamo grasas omega-3.

CEREALES INTEGRALES.
Los cereales integrales aportan fibra, selenio y vitaminas del grupo B.

VERDURAS Y HORTALIZAS.
Contienen vitamina C, betacarotenos, ácido fólico y calcio.
Se deben evitar las cocciones que provocan la pérdida de nutrientes, por eso se aconseja tomarlas en forma de ensalada o zumo.

ALIMENTOS ENEMIGOS.

El consumo de algunos alimentos se debe limitar por sus efectos inflamatorios sobre las articulaciones. Ayuda a aliviar el dolor una alimentación vegetariana.

LOS RICOS EN GRASAS SATURADAS.
Las grasas saturadas presentes en las carnes grasas y embutidos, la mantequilla, la bollería industrial o la leche entera contribuyen a agravar la inflamación.

LOS RICOS EN OXALATOS.
Los oxalatos presentes en las espinacas o las remolachas impiden la absorción de minerales como el calcio y se depositan en forma de cristales dañándolas.

LOS RICOS EN PURINAS.
Las purinas se encuentran en las vísceras y carnes rojas y se convierten en ácido úrico. Cuando los niveles de este sobrepasan la normalidad aumenta el riesgo de padecer gota.

LA SAL Y LOS AZÚCARES SIMPLES
Su disminución se relaciona con mejoras en los síntomas.

EL ALCOHOL.
Produce debilitamiento de los huesos y aumenta el riesgo de osteoporosis.

LOS VEGETALES SOLONÁCEOS.
Los tomates, patatas, los pimientos o berenjenas contienen solanina, una toxina que actúa sobre los enzimas formadores de los músculos aumentando la inflamación y causando dolor.

Adelgazar más de 1 kilo por semana perjudica el corazón


La Fundación Española del Corazón (FEC) advierte de las dietas restrictivas y el afán por querer bajar de peso en tan sólo unos días pueden entrañar riesgos cardiovasculares.

“La ‘operación biquini’ y el afán por compensar en unos días o semanas los errores de meses o años llevan a un gran número de personas a obsesionarse por cumplir un plan de pérdida rápida de peso a toda costa, sin control y confiando en el aluvión de información accesible en internet, en su mayoría sin fundamento”. Con esta advertencia, la Fundación Española del Corazón (FEC) pretende alertar acerca de los riesgos que pueden acarrear las dietas restrictivas.  Según la FEC, “es importante tomárselo con calma y desconfiar de las dietas en las que se pierde más de 1 kilo por semana”.
Entre las dietas que esta entidad pone en entredicho, se hallan las pobres en proteína, esto es, las que se fundamentan en la pérdida de peso a expensas de la masa muscular, pero también las ricas en proteína y pobres en hidratos, basadas en el consumo de carne, huevos y otros alimentos hiperproteícos, y en la exclusión de las patatas, verduras, frutas, hortalizas y cereales.
La FEC recuerda que la obesidad no justifica determinadas dietas, y que, en cualquier caso, “es mejor hacer ejercicio físico regularmente y reducir la cantidad de calorías que ingerimos”. Asimismo, y más allá de la predisposición familiar a ser obeso, la FEC señala que hay que evitar “la diaria sedentaria con una sobrealimentación excesiva en calorías, grasas saturadas y sal, sin horarios regulares, comiendo entre horas y saltándose algunas de las 5 comidas diarias recomendadas (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena)”
Entre los consejos que proporciona se halla, precisamente, el control de los horarios de las comidas, la inclusión en la dieta de un 45-65% de hidratos, un 20-35% de grasas y un 10-35% de proteínas, la cocción al vapor frente a las frituras y la reducción del tamaño de las raciones.